En invierno es habitual convivir con varios virus respiratorios que presentan síntomas parecidos. Gripe, resfriado o COVID son los más frecuentes y, aunque pueden confundirse, tienen algunas diferencias que conviene conocer para actuar de forma responsable y segura.
Desde la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp) queremos ayudarte a diferenciar y a tratar estas dolencias. Sus síntomas se parecen mucho, por lo que es importante conocerlos bien y saber diferenciarlos para tratarlos de forma eficaz.
Los principales síntomas del resfriado, dolencia que suele durar entre 3 y 10 días, son:
- Congestión nasal
- Estornudos frecuentes y goteo constante
- Tos seca
- Dolor de cabeza ocasional
- Sensación de malestar general
Señal distintiva: ausencia de fiebre alta y síntomas moderados.
La gripe, más molesta que el resfriado y con una duración media de siete días, tiene síntomas, en general, más intensos:
- Fiebre
- Dolor de cabeza frecuente
- Secreción y congestión nasal ocasional
- Tos húmeda, con flemas y muy persistente
- Dolor de garganta
- Dolor muscular y fatiga
Señal distintiva: inicio brusco y malestar general marcado.
Aunque los síntomas del COVID dependen de la variante, los más habituales son:
- Fiebre o febrícula
- Tos seca
- Cansancio
- Dolor de garganta
- Congestión nasal
- Dolores musculares
- Pérdida de olfato o gusto (menos frecuente que en fases iniciales de la pandemia)
Señal distintiva: aunque no siempre aparece, la pérdida de olfato o gusto sigue siendo un síntoma más característico que en otros virus respiratorios.
Para tratar los síntomas de estos virus, se pueden utilizar medicamentos antigripales, que pueden incluir analgésicos, antitérmicos, antitusivos, descongestivos nasales, antihistamínicos y mucolíticos, dependiendo de la sintomatología que presente cada persona. Recuerda consultar con tu farmacéutico tus síntomas para que te aconseje el tratamiento más adecuado para ti. Y si las molestias aumentan o no mejoran, no dudes en acudir a tu médico.
También es recomendable beber muchos líquidos, reposo durante la duración de la infección y tener un especial cuidado en la higiene para evitar el contagio a otras personas: lavado de manos, uso de mascarilla en personas con síntomas respiratorios y ventilación de espacios cerrados. Además, la gripe se puede prevenir mediante vacunación anual.
¿Antibióticos? No, gracias
Nunca debemos utilizar antibióticos para combatir estos virus respiratorios. La razón es muy sencilla: los antibióticos se utilizan para luchar contra bacterias y, tanto la gripe como el resfriado o el COVID están causados por virus. El uso de antibióticos en estos casos no solo es ineficaz, sino que podría generar resistencias que pueden tener graves consecuencias en el futuro.
¿Gripe, resfriado o COVID? Ahora ya conoces mejor estas dolencias y como tratarlas.
El autocuidado responsable, la vigilancia de síntomas y la consulta con profesionales sanitarios son claves para tratar de forma adecuada estas dolencias.