Cuidar la higiene bucal es una de las bases del autocuidado y una forma esencial de prevención. No solo ayuda a evitar caries y problemas bucodentales como la gingivitis o la periodontitis, sino que también contribuye a proteger la salud general, ya que la salud oral está relacionada con patologías como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.
Qué revela la II Radiografía del Autocuidado sobre la higiene bucal en España
Según los datos publicados en la II Radiografía del Autocuidado de la Salud en España, elaborada por anefp, más de 7 de cada 10 personas se cepilla los dientes dos o tres veces al día, una frecuencia adecuada para una buena higiene bucodental. Sin embargo, un 22,7% reconoce que solo lo hace una vez al día, y un 3,6% no lo hace regularmente. Además, 1 de cada 5 personas no añade ninguna otra medida de cuidado a su rutina diaria.
También se observa una diferencia relevante por sexo: el cepillado frecuente está más consolidado entre las mujeres, con un 82,3%, frente al 65,3% de los hombres. Ellas también incorporan más hábitos de autocuidado bucodental: el 38,2 utiliza hilo dental, en comparación con el 23,6% de los hombres.
La prevención sigue siendo uno de los principales retos en salud bucodental: solo el 23,3% de la población acude al dentista al menos una vez al año. Entre los jóvenes, el porcentaje desciende hasta el 10,9%, prácticamente la mitad que entre los adultos.
Cómo mantener una buena higiene bucal, paso a paso
1. Cepíllate los dientes al menos dos veces al día
Utiliza pasta fluorada adecuada a tus encías y dedica unos dos minutos al cepillado. Conviene limpiar todas las superficies del diente y prestar atención a la línea de la encía. Coloca el cepillo en un ángulo aproximado de 45 grados y haz movimientos suaves y cortos. Tanto el cepillo manual como el eléctrico pueden ser eficaces si se usan correctamente.
Dos consejos prácticos:
- Tras comer, especialmente si has consumido alimentos o bebidas ácidas, es recomendable esperar unos 30 minutos antes de cepillarte para ayudar a proteger el esmalte.
- Después del cepillado, evita enjuagarte con agua: escupir el exceso de pasta y dejar actuar el flúor puede mejorar su efecto protector sobre el esmalte.
2. Limpieza diaria entre los dientes
El cepillo no llega bien a todos los espacios interdentales por lo que es recomendable usar hilo, cepillos interdentales o, en algunos casos, irrigadores, según las necesidades de cada persona y la recomendación del profesional sanitario. El objetivo es retirar placa y restos de comida en zonas donde se originan con frecuencia caries y problemas de encías.
3. Usa colutorios como complemento, no como sustituto
Los colutorios pueden ser útiles, pero no reemplazan el cepillado ni la limpieza interdental. Su papel es complementario, y en algunos casos pueden aportar flúor o ayudar a tratar situaciones concretas bajo indicación profesional.
4. No te olvides de la lengua
La higiene lingual sigue siendo una asignatura pendiente para buena parte de la población, pese a que puede ayudar a reducir la placa bacteriana y mejorar el aliento.
5. Cambio de cepillo
También conviene revisar el estado del cepillo y cambiarlo aproximadamente cada tres meses o antes si está deteriorado, o tras haber pasado una infección vírica como gripe o resfriado, ya que los virus y bacterias pueden sobrevivir en las cerdas del cepillo durante días, prolongando la infección.
5. Reduce el consumo de azúcar y cuida tus hábitos diarios
No hay higiene bucal eficaz sin buenos hábitos. La OMS destaca que el consumo frecuente de azúcares, junto con el tabaco y el alcohol, aumenta el riesgo de enfermedades bucodentales. Por eso, cuidar lo que comemos y bebemos forma parte del autocuidado bucal tanto como la rutina de la limpieza de dientes
6. Programa revisiones y consulta con profesionales odontólogos ante señales de alarma
Las revisiones periódicas permiten detectar problemas a tiempo y reforzar la prevención. Sangrado de encías, dolor, sensibilidad persistente, mal aliento continuo o movilidad dental son señales que conviene consultar cuanto antes.
La salud oral, un cuidado esencial en todas las etapas de la vida
La salud oral debe cuidarse a lo largo de toda la vida, desde la infancia hasta la etapa senior. En la niñez, la prioridad es prevenir la caries y consolidar hábitos de higiene bucal desde edades tempranas. En la adolescencia, aunque la salud oral ha mejorado en las últimas décadas, siguen siendo habituales problemas como la gingivitis y la acumulación de sarro. En la edad adulta y en las personas mayores, cobra especial importancia la prevención de la enfermedad periodontal, las revisiones periódicas y un cuidado continuado que ayude a mantener la salud bucodental el mayor tiempo posible.
Descubre más contenidos sobre hábitos de salud y autocuidado responsable en el blog de anefp
Enlaces de interés sobre cuidado bucal:
- Consejos para tratar las llagas bucales
- Autocuidado en niños. ¡Cultiva hábitos saludables desde pequeños!
- Tips de autocuidado durante el embarazo
- Pon a punto tu salud tras el verano y recupera tus hábitos de autocuidado