Día Mundial del Sueño: Hábitos de autocuidado que te ayudan a dormir mejor
niño durmiendo
13 marzo 2026

El Día Mundial del Sueño nos recuerda algo esencial: cuidar del descanso también es cuidar de la salud. Dormir bien no solo influye en cómo nos sentimos al día siguiente, sino también en nuestro bienestar físico, mental y emocional a largo plazo.

Bajo el lema “dormir bien, vivir mejor” este año se quiere destacar la importancia de adoptar hábitos de autocuidado que favorezcan un sueño saludable y un descanso de calidad.

¿Por qué es importante dormir bien?

Según la Sociedad Internacional del Sueño (WSS), mantener una buena salud del sueño puede mejorar de forma significativa la calidad de vida de las personas. Un descanso adecuado contribuye a:

  • Mejorar la memoria y el rendimiento cognitivo.
  • Favorecer el buen funcionamiento del cerebro durante el descanso.
  • Reforzar el sistema inmunológico.
  • Ayudar a regular los niveles de energía y la recuperación del organismo.
  • Disminuir el riesgo de desarrollar algunas enfermedades crónicas, como la diabetes, la obesidad o las enfermedades cardiovasculares.

Cómo duermen los españoles

Los datos publicados en la II Radiografía del Autocuidado de la Salud en España, elaborada por anefp, aportan una fotografía muy clara sobre cómo descansan los españoles y qué factores influyen en la calidad del sueño.

Casi 3 de cada 10 españoles (29,7%) tienen dificultades para conciliar o mantener el sueño, despertándose varias veces durante la noche. Además, solo el 12,4% afirma despertarse realmente descansado y con energía, lo que pone de manifiesto que lograr un sueño reparador sigue siendo un reto para buena parte de la población.

El estudio también refleja diferencias por sexo: las mujeres duermen peor que los hombres. Un 33,1% de ellas declara tener un sueño irregular, frente al 26,4% de los hombres.

Qué factores afectan más al descanso nocturno

Los resultados de la Radiografía muestran que los principales obstáculos para dormir bien están relacionados con el ritmo de vida y el entorno. En concreto:

  • El estrés afecta al 31,9% de la población.
  • Los problemas personales influyen en un 22,8%.
  • El uso de pantallas antes de dormir sigue siendo un factor relevante para el 18,6%, especialmente entre los estudiantes, donde alcanza el 43,4%.
  • La temperatura de la habitación (17,6%) y el ruido (17,4%) también condicionan el descanso.
  • Los cambios de horario afectan al 15,3% de la población.
  • Las cenas pesadas influyen en un 11,9%, y el consumo de cafeína o alcohol, en un 7,8%.

Hábitos de autocuidado para dormir mejor

La buena noticia es que muchas personas ya están incorporando rutinas para mejorar su descanso. Según la Radiografía, el hábito más extendido es mantener horarios regulares de sueño, algo que ya hace el 38,0% de la población.

Desde anefp, recordamos algunos consejos de autocuidado que pueden ayudarte a mejorar la calidad del sueño:

1. Mantén horarios regulares de sueño. Acostarte y levantarte a horas similares ayuda a regular el ritmo circadiano y favorece un descanso más reparador.

2. Reduce el uso de las pantallas antes de dormir. La luz azul de móviles, tablets o televisores puede afectar a la calidad del sueño. Además, el contenido estimulante de las pantallas puede mantener la mente activa, dificultando la conciliación del sueño.

3. Practica ejercicio de forma regular. La actividad física favorece el descanso, aunque conviene evitar el ejercicio intenso justo antes de acostarse.

4. Cuida la cena. Optar por una cena ligera puede ayudar a prevenir molestias digestivas que interfieran en el sueño.

5. Evita los estimulantes al final del día. La cafeína, el alcohol, la nicotina y otras bebidas excitantes pueden alterar la calidad del descanso.

6. Prepara tu dormitorio para dormir. Una habitación tranquila, oscura, silenciosa, bien ventilada y con una temperatura agradable puede ayudarte a conciliar mejor el sueño.

7. La ropa de dormir también debe ser cómoda, de tejidos transpirables y adecuados a cada estación del año.

8. Evita las siestas largas. Las siestas breves, de no más de 20 minutos, pueden ser beneficiosas, pero no deben sustituir el descanso nocturno.

9. Fomenta la lectura antes de dormir para desconectar del día a día y favorecer la relajación necesaria para conciliar el sueño más fácilmente.

10. Incorpora hábitos de relajación. Leer antes de dormir o practicar técnicas como la respiración profunda o la meditación puede ayudarte a desconectar.

La salud del sueño también es autocuidado

Y cada vez somos más conscientes de que el descanso forma parte de una visión integral del autocuidado.

De hecho, la II Radiografía del Autocuidado de la Salud en España muestra que mejorar el sueño sigue siendo un reto para muchas personas, pero también que existen hábitos sencillos que pueden ayudar a avanzar hacia un descanso más saludable.

Si, pese a seguir estas recomendaciones, los problemas de sueño persisten, consulta con tu farmacéutico o con un profesional sanitario, que podrá orientarte sobre la opción más adecuada en cada caso.